No se lo merece.
Lo veía como a un ángel. El es un ángel.
Tiene la mirada sana, linda, no contaminada por este mundo tan hipócrita,
donde afloran solamente intereses personales, consumismo, corrupción.
Comprendí que la injusticia también existe y está de nuestro lado.
El dolor también existe y me estoy desgarrando,
¿será solo un capricho mio el que vuelvas a mi lado?.
Este lugar también te pertenece, sin dudas te lo robaron.
Cada mañana despierto, sólo pensando en que te faltará hoy,
un abrigo, un beso, simplemente un abrazo.
Estoy segura que me extrañás como yo te extraño.
Y que darías todo por una palabra de aliento,
una mirada, por tocar mis manos.
Es lo que te hace vivir, respirar, suspirar y vivir esperanzado.
¡Qué injusto!, qué injusto es este mundo alocado.
Se que no te lo merecés, te conozco demasiado.
Hay mucho por vivir, tan joven y te dañaron.
Ya no importa vas a salir con tus alas volando
y allí estaré en la montaña, la cima más alta, yo, esperando
a ese ser tan perfecto que es mi hermano, gran hermano.
Esto es tan simple que quiero gritar que te adoro, que te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario