viernes, 10 de febrero de 2012

Perdón, papá




Perdón por no valorarte lo suficiente.
Lo siento, aunque hoy ya sea muy tarde,
necesito escribirte que te amo, que te quiero.
El día de tu partida, no fue fácil respirar
Y gritaba enfurecida, papito por qué te vas.
Sé que soy algo de lo que deseabas,
 pero querías más, mucho más,
que sea tu mejor hija porque tenías un gran plan.
Simplemente deseabas, mi eterna felicidad.
Perdón porque un día te grité
que te dejaba de amar.
Sólo me aconsejabas y querías, tú, mi Paz.
Perdón por mis errores cometidos, no me puedo conformar,
Con reinventarme en estas líneas, apreciar la luna,
Y nada más.
Perdón, papá, porque no llegaba a escuchar
 tu  voz dulce de sabios consejos que en mi memoria están.
Perdón por abrazarte y besarte con tanta mendicidad,
 porque no entendía de verdad que algún día te irías
para siempre y nunca más volverás.
Perdón Papá.
                                    Comprendí tarde, muy tarde  que te amo
 y sin tu amor todo cuesta mucho más.

No hay comentarios: