domingo, 28 de septiembre de 2014

A tu suerte...

  Él está  allí, un sitio gélido,  lunático.
 No se lo merece.
 Lo veía como a un ángel.  Él es un  querubín.
Tiene la mirada diáfana, bella,
Liberada de la impureza de éste mundo hipócrita;
 donde predominan el consumismo y la corrupción.
Comprendí que la injusticia existe y nos ha bordeado.
También el dolor, apacible, me va desgarrando,
 ¿Será una afición mía que retornes a mi lado?
 Este universo también te pertenece.
Amanecida me pregunto ¿qué te hará falta hoy?
un abrigo, un beso, simplemente un abrazo.
 Estoy segura que me añoras,  como yo tanto, tanto.
 Que darías todo por una palabra, una mirada,
 rozar mis manos.
Es lo que te impulsa a vivir, suspirar y latir esperanzado.
¡Cuánta desdicha! ¡Qué infortunio! éste mundo insensato.
 No te lo mereces, te conozco demasiado.
Como a una damisela, te dañaron.
Qué  importa.
 Vas a salir y veré  tus alas desplegando.
 Allí estaré, en la cima más alta, esperando, esperando.
 Ese ser tan perfecto, es mi  hermano.
 Esto es tan simple:
Quiero gritar que te adoro, que te amo.

martes, 6 de mayo de 2014

Badelauri "Himno a la belleza"

Himno a la belleza  Badelauri

¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo,
Oh, Belleza? Tu mirada infernal y divina,
Vuelca confusamente el beneficio y el crimen,
Y se puede, por eso, compararte con el vino.

Tú contienes en tu mirada el ocaso y la aurora;
Tú esparces perfumes como una tarde 
[tempestuosa;
Tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
Que tornan al héroe flojo y al niño valiente.

¿Surges tú del abismo negro o desciendes de 
[los astros?
El Destino encantado sigue tus faldas como un 
[perro;
Tú siembras al azar la alegría y los desastres,
Y gobiernas todo y no respondes de nada,

Tú marchas sobre muertos, Belleza, de los que 
[te burlas;
De tus joyas el Horror no es lo menos 
[encantador,
Y la Muerte, entre tus más caros dijes,
Sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.

El efímero deslumbrado marcha hacia ti, 
[candela,
Crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta 
[antorcha!
El enamorado, jadeante, inclinado sobre su bella
Tiene el aspecto de un moribundo acariciando 
[su tumba.

Que procedas del cielo o del infierno, qué 
[importa,
¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, 
[ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la 
[puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido?

De Satán o de Dios ¿qué importa? Ángel o 
[Sirena,
¿Qué importa si, tornas —hada con ojos de 
[terciopelo,
Ritmo, perfume, fulgor ¡oh, mi única reina!—
El universo menos horrible y los instantes 
[menos pesados?