La rosa blanca, y sus espinas, destilando
aromas de mandarina, el perfume
sobrío a tu piel envuelve, deslumbrando el cielo
con sus vaivenes.
Allí está, avivando líneas fugaces
con sus contornos aparentes
formando el universo de los placeres.
En las constelaciones, la rosa blanca.
saturada en sus formas asimétricas
suplica amor y reverencia.
2 comentarios:
Hermoso pasar por acá. Saludos.
Muchas gracias! Jorge Curinao.
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