El ruido ensordecedor
de las aguas turbias, enjugando su dolor
la soledad perturba...
Una noche misteriosa,
estaba el mar en calma
Y sorprendió con su equipaje
El mar cristalino
transmutó su color a un azul intenso,
Y escuchó su súplica diciéndole...
Quisiera escalar montañas y atravesar los mares,
Quisiera dormirme, cuidando estrellas
guardiando sueños, hasta embriagarme.
Quisiera obtener el éxtasis
de los encantos del universo
Volando mundos, de un amor profeso...
Quisiera amanecer, aniquilando aguas culposas,
que me traspasen mares de deshielos,
donde se fragmenten rocas.
Quisiera sentir fugarse en mis pies,
las suaves arenas
como un elixir de un amor arraigado.
Quisiera regocijarme, en las aguas puras y tranquilas.
E inventarme un lecho de amor y poesías...

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