Tantas veces estuve allí,
ese lugar encadenado.
Subiendo escalinatas
de un lugar muy desolado.
No había brillo, ni glamour,
no habías risas, ni aplausos.
tanta rabia contenida,
tanto grito desesperado.
Tan descampado y oscuro
tan misterioso y desamparado.
Parece el fin del mundo
pero existe, es real.
No es mi mundo imaginario.
Me mordía los labios
para no gritar
lo mucho que deseaba yo la libertad.
Cayó la noche...
Y mi cuerpo, se enfrió totalmente
Solamente mis oídos,
sentían ruidos crujientes.
Y aquí, aquí estoy,
anhelando volver a verte
Esperando el perdón.
Yo ya te perdono tu estúpido error.
Eres solo una obra
Y la vida, se encargó.
Nunca olvides
en los mares, en los altares
Alli en la cima esperando estoy.

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